Hacia la naturaleza salvaje del oeste — vuelo, barco y la primera luz sobre el lago
El vuelo hacia el oeste sobrevuela una Tanzania que la mayoría de los visitantes nunca ve: bosque de miombo, escarpes del Rift, el río Malagarasi sobre su llanura de inundación. La aeronave desciende hacia la pista de Kalolwa, donde el denso bosque montano cae en cascada desde las laderas de la montaña hasta el lago Tanganica -- tan ancho que desde el aire parece un mar. En Kalolwa el aire es denso de humedad y huele a bosque. Un barco de madera espera en la playa, y la travesía de noventa minutos hace que el agua pase del verde cerca de los juncos a un azul mineral profundo. El lago tiene 1.470 metros de profundidad y una claridad extraordinaria -- metros de visibilidad antes de oscurecerse en la profundidad. Greystoke Mahale se materializa en la orilla: seis bandas en forma de A construidas con madera reciclada de dhow sobre arena blanca al pie de la línea de árboles, con el bosque elevándose abruptamente detrás. No se ve ninguna otra estructura en ninguna dirección. La tarde incluye una charla informativa sobre el protocolo con el Grupo M, un paseo por el borde del bosque donde se ven nidos de chimpancés en las alturas -- enormes plataformas de ramas entretejidas construidas de nuevo cada noche -- y después el propio lago, cálido y a la altura del pecho, con cíclidos amarillos flotando sobre un fondo de arena visible. El anochecer llega con colores vívidos sobre la orilla del Congo.
Actividades
Mahale Mountains










